DINÁMICA AUTOCALIDAD - CONTAR F
El ejercicio de contar “F” consiste en presentar al equipo un mismo texto, en el que deben realizar la tarea aparentemente sencilla de contar cuántas veces aparece la letra “F”. Las diferencias en los resultados obtenidos permiten reflexionar sobre la calidad de los sistemas de control.
OBJETIVOS Y APRENDIZAJES
El juego de contar “F” resulta especialmente útil para ilustrar la importancia de diseñar sistemas de control de calidad eficaces. No se trata únicamente de incorporar un punto de control en el proceso, sino de asegurar que este sea capaz de detectar realmente fallos y errores relevantes.
A través del ejercicio, los participantes comprenden que un control mal diseñado tiene un impacto negativo tanto en los resultados —defectos no detectados, rechazos de productos conformes, retrabajos— como en el tiempo y el esfuerzo necesarios para ejecutar el propio control.
APLICACIÓN PASO A PASO
El facilitador explica de forma clara al grupo que se proyectará un texto y que la tarea consiste en contar el número total de letras “F” que aparecen en él.
Para la realización del ejercicio, los participantes pueden emplear el tiempo que consideren necesario, con la condición de respetar estrictamente la regla de realizar una única lectura del texto para el conteo de las letras “F”. Una vez finalizada la tarea, deberán levantar la mano sin verbalizar el resultado obtenido.
En el momento de iniciar la proyección del texto, el facilitador pone en marcha el cronómetro y registra en una pizarra el tiempo de finalización de cada participante.
A continuación, cuando todos los participantes han concluido, el facilitador solicita de forma individual el número de letras “F” identificadas por cada uno.
La variabilidad observada tanto en los tiempos de ejecución como en los resultados del conteo resulta ilustrativa del nivel de calidad del sistema de control.
La variabilidad observada en los resultados evidencia la necesidad de validar la fiabilidad de los controles, tanto en lo relativo a los tiempos de ejecución como a la calidad de los resultados obtenidos. De lo contrario, se corre el riesgo de aceptar productos defectuosos y rechazar productos que cumplen con las especificaciones.
A continuación vemos el texto que el facilitador debe compartir para realizar el ejercicio, estableciendo una única revisión del contenido y un tiempo limitado para su ejecución.


CONCLUSIONES
Este ejercicio evidencia que la mera existencia de un control no garantiza la calidad del resultado. Un control mal diseñado genera variabilidad, prolonga los tiempos de ejecución y puede conducir a decisiones incorrectas. La dispersión de los resultados refleja la falta de fiabilidad del sistema de control. Por tanto, diseñar controles efectivos es tan crucial como ejecutar correctamente el proceso.
El facilitador puede subrayar al finalizar el ejercicio que todos los casos en los que no se identificaron correctamente las 45 letras “F” equivalen, desde la perspectiva del proceso, a rechazar un producto conforme debido a un control deficiente.